Dos billetes para Glasgow, por favor
El Espanyol ha dado una lección magistral en esta ida de las semifinales de la Copa de la UEFA al conseguir vencer por 3-0 al peligroso Werder Bremen. Los de Valverde están exhibiendo en Europa una imagen de equipo sólido con un contragolpe letal y un dominio del juego aéreo apabullante. Y es que de esta forma llegó el primer tanto perico, obra de Moisés Hurtado, tras asistencia de Rufete en un córner en corto de De la Peña. A partir de ese instante, el conjunto alemán despertó bajo la batuta de Diego, lo único destacable de los visitantes esta noche. Sin embargo, se encontró en todos sus lanzamientos con un inspiradísimo Gorka Iraizoz, sin duda, uno de los héroes europeos. Salvó a su equipo en el estadio Da Luz en cuartos y esta noche ha vuelto a reivindicarse ante Valverde. Pero si Gorka ha sido importante en el torneo, hablar de Pandiani es hablar del pichichi del campeonato. Así, el uruguayo aprovechó otro córner nada más iniciarse el segundo tiempo para subir un nuevo tanto al marcador y a su registro personal, que ya cuenta con 11 goles. La situación se agravó más para el Bremen con la absurda expulsión de Wiese minutos antes del gol. El Espanyol jugaba a placer, al ritmo que le imponía Iván De la Peña, y en una contra en las postrimerías del partido llegó el tanto de Coro para finiquitar, salvo sorpresa, la eliminatoria. Después de 19 años, el Espanyol de Barcelona volverá a disputar una final europea.
En esa final se enfrentará, seguro, contra otro equipo español. Osasuna y Sevilla han disputado un encuentro brusco y trabado, en el que el equipo que tuvo más oficio se llevó el gato al agua. Este fue Osasuna, que maniató en todo momento las líneas de creación sevillista, gracias al gran partido de Puñal y Raúl García, además de disponer de las mejores ocasiones. Tuvimos que esperar al segundo tiempo para ver el único tanto del encuentro, anotado por Soldado en un espléndido remate de cabeza tras una falta lateral. Osasuna tendrá que sufrir en Nervión si quiere disputar, por primera vez en su historia, una final europea, con sabor español.
















